Google ya no programa como antes: la IA escribe el 75% de su código
Hay un dato que, si te lo cuentan hace dos años, probablemente no te lo crees: hoy, tres de cada cuatro líneas de código nuevo en Google las escribe una máquina. No un becario, no un equipo externo. Una inteligencia artificial.
La compañía lo ha confirmado sin rodeos: el 75% de todo el software que desarrolla internamente ahora lo genera la IA. Los ingenieros siguen ahí (revisan, aprueban, corrigen) pero el rol protagonista ha cambiado de manos. O mejor dicho, de mentes.
Lo más llamativo no es el dato en sí, sino la velocidad a la que ha ocurrido. A finales de 2024, solo el 25% del código venía de herramientas de inteligencia artificial. Menos de un año después, esa cifra se había duplicado. Y ahora, ha vuelto a dispararse.
El propio Sundar Pichai, CEO de Google, habla abiertamente de entrar en una era de «flujos de trabajo verdaderamente autónomos»: agentes de IA capaces de ejecutar tareas largas y complejas sin que un humano tenga que estar mirando por encima del hombro en todo momento.
Un ejemplo concreto lo dice todo: una migración masiva de código que normalmente habría llevado semanas se completó seis veces más rápido gracias a estos agentes, comparado con un proyecto similar hecho solo por ingenieros apenas un año antes.
El motor detrás de todo esto son los modelos Gemini, que los equipos de Google utilizan ya de forma cotidiana para generar código nuevo, optimizar sistemas heredados y acelerar tareas que antes consumían días enteros.
Y para que nadie se quede rezagado en este cambio, la empresa ha dado un paso más: algunos empleados tienen ahora objetivos de uso de IA que influirán directamente en sus evaluaciones de desempeño. El mensaje interno es claro: adaptarse no es opcional.
Lo que está viviendo Google no es una prueba piloto ni una apuesta de futuro. Es el presente. Y la pregunta que queda flotando es cuánto tardará el resto de la industria en seguir el mismo camino.

