Claves para entender los incendios asociados a la electrificación en campos de golf
¿Por qué empiezan a repetirse incendios en campos de golf?
Los recientes incendios registrados en campos de golf ponen el foco en un escenario de riesgo emergente, el asociado a la creciente presencia de buggies y carritos eléctricos en este tipo de instalaciones.
El incidente ocurrido hace unas semanas en el Real Club de Golf Guadalmina (Málaga), que afectó a cerca de un centenar de vehículos, y el registrado el 13 de mayo en La Galiana Golf de Carcaixent (Valencia) reflejan una tendencia que empieza a repetirse.
¿Qué está cambiando en este tipo de instalaciones?
En los últimos años, muchos clubes han sustituido progresivamente sus flotas tradicionales por buggies y carritos eléctricos, impulsados por criterios de sostenibilidad, eficiencia y reducción de emisiones.
Estos vehículos se han convertido en una pieza esencial de la operativa diaria de los campos de golf y requieren espacios específicos de carga y almacenamiento donde pueden concentrarse decenas de equipos conectados simultáneamente a la red eléctrica, especialmente durante los procesos de carga nocturna.
Desde la Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) se advierte de que la electrificación aporta grandes ventajas operativas y de sostenibilidad, pero también introduce nuevos riesgos de incendio que hasta hace pocos años no existían en este tipo de instalaciones, especialmente en las zonas de carga, almacenamiento y aparcamiento de vehículos eléctricos.
¿Por qué estas zonas pueden convertirse en un punto crítico?
Estas zonas, que tradicionalmente habían tenido un papel secundario dentro de los campos de golf, empiezan a convertirse en puntos especialmente sensibles, tanto por el riesgo que concentran como por el impacto de un potencial incendio en la continuidad de la actividad del club.
El riesgo aumenta cuando numerosos vehículos eléctricos se agrupan en un mismo espacio, especialmente en áreas cerradas o semicerradas con múltiples puntos de carga activos al mismo tiempo y poca separación entre unidades.
En estos entornos, un problema en una batería, en un sistema de carga o en una conexión eléctrica defectuosa puede propagarse rápidamente al resto de vehículos. En algunos casos, un golpe o daño previo en una batería puede desencadenar un incendio horas después, incluso sin una causa visible inmediata.
Además, este tipo de incendios presenta características distintas a las de un fuego convencional. Las baterías de ion-litio pueden generar fenómenos como la fuga térmica, que dificulta el control y la extinción del incendio, incrementa la carga térmica y puede provocar reigniciones incluso después de haber sido aparentemente extinguido.
Lo que comienza como un incidente puntual puede escalar rápidamente cuando decenas de vehículos comparten un mismo espacio de carga o almacenamiento.
¿Qué recomiendan los expertos?
Los expertos de Tecnifuego señalan que este nuevo escenario obliga a revisar el diseño y la gestión de los campos de golf desde la perspectiva de la protección contra incendios.
Entre las medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo destacan:
- sistemas de detección temprana conectados a una central receptora de incendios
- ventilación adecuada en las zonas de carga
- mayor separación entre vehículos
- revisión y mantenimiento de las instalaciones eléctricas
- protocolos específicos de emergencia
- análisis de riesgos adaptados a la realidad de cada instalación
También comienzan a implantarse soluciones específicas, como mantas de cubrición para vehículos eléctricos, diseñadas para contener el incendio en sus fases iniciales y evitar su propagación.
Desde Tecnifuego se recuerda que algunos incidentes recientes se han producido en instalaciones que cumplían los requisitos exigidos, lo que refleja la necesidad de adaptar las medidas de protección a estos nuevos riesgos.
La presencia de baterías eléctricas introduce además nuevas dificultades en la actuación de los servicios de emergencia, alargando los tiempos de intervención y exigiendo estrategias específicas de actuación. Por ello, se recomienda que los servicios de bomberos conozcan previamente la ubicación y características de las zonas de carga y almacenamiento de vehículos eléctricos dentro de estas instalaciones.
Declaraciones de Antonio Tortosa, presidente de Tecnifuego
“La electrificación está introduciendo escenarios de incendio que hace apenas unos años no existían en este tipo de instalaciones y que obligan a revisar cómo se diseñan y gestionan las zonas de carga”
“Cuando decenas de vehículos eléctricos comparten un mismo espacio de carga, cualquier incidente puede propagarse con gran rapidez si no existen medidas de protección adaptadas”
“El objetivo no es generar alarma, sino anticiparse a un riesgo que empieza a aparecer con más frecuencia a medida que avanza la electrificación”
“Estos incendios siguen siendo poco frecuentes, pero ya permiten identificar una tendencia que el sector debe empezar a incorporar en sus análisis de riesgo”
Sobre Tecnifuego
Tecnifuego es la Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios, que reúne y representa a todos los profesionales del sector en España, incluidos fabricantes, instaladores, mantenedores y empresas de servicios especializados en seguridad contra incendios. Su misión principal es promover la seguridad de las personas, los bienes y el medioambiente, al tiempo que impulsa el desarrollo económico, técnico y formativo del sector. Para ello, fomenta la investigación, difunde documentación técnica, sensibiliza sobre la importancia de la protección contra incendios y colabora con la Administración en la creación y mejora de legislación y normativas, contribuyendo a un marco regulatorio efectivo.

