Lope de Vega y Óscar Wilde en el Festival de Talleres de Teatro Clásico de Sala Russafa
- El alumnado de los talleres de interpretación para amateurs impartidos por la Acadèmia Escènica de València protagoniza espectáculos exhibidos sobre el escenario de Sala Russafa, arropados por el equipamiento y personal técnico del teatro, como cualquier compañía profesional
- Iria Márquez adapta y dirige La dama boba, de Lope de Vega. Una comedia de enredo centrada en cómo el amor impulsa el deseo de mejora y de aprender. Un montaje que ofrece pequeñas variaciones sobre el texto original para acortar su duración, alternar algunos roles y ambientarlo en la España de los años 60
- Raquel Ortells trabaja con su alumnado La importancia de llamarse Ernesto, una de las comedias maestras de Óscar Wilde donde las verdades sustituyen al juego de apariencias típico de la clase alta de finales del XIX. Pequeñas adaptaciones para una pieza plenamente vigente en una época en que la sinceridad cotiza a la baja
Valencia, 15/06/2026
Segunda semana de programación en el XV Festival de Talleres de Teatro Clásico de Sala Russafa, que cada año reúne montajes interpretados por el alumnado de los cursos de artes escénicas para profesionales y aficionados que imparte la Acadèmia Escènica de València. Esta semana, la comedia es protagonista con el estreno absolutos de las adaptaciones de dos textos icónicos de la literatura española y británica, llevados a escena por el alumnado de grupos del ‘Taller de Teatro para no profesionales’.
El 17 y 18 de junio, Iria Márquez dirige La dama boba, de Lope de Vega. Una comedia de enredo escrita en el siglo XVII quehabla del poder transformador y formador del amor, acompañando el crecimiento intelectual y personal de una joven a la que pretenden dos caballeros. “Es interesante la comparativa del teatro español de esta época en España respecto a otros países, como Inglaterra, donde las mujeres tenían prohibido actuar”, explica la docente y directora, recordando que en el teatro español barroco los personajes femeninos solían tener un papel muy activo, arrancando la acción. “Aun así, no podemos perder de vista la obra como la concibió Lope hace cuatro siglos, con una sociedad totalmente diferente”, recuerda Márquez, que ha cambiado el género de ciertos personajes y acortado una parte del libreto para agilizar un espectáculo que ahora se ambienta en los años sesenta, en el seno de una familia pudiente donde se cuestiona la libertad a la hora de escoger pareja para las hijas, teniendo muy en cuenta aspectos como el honor o la honra. Un orden de prioridades que ellas trataran de alterar.
A nivel docente, Márquez destaca que “Lope era un maestro del verso, es muy interesante trabajarlo con el alumnado, que se suelten y jueguen porque ésta es una pieza muy divertida”. Suben al escenario en el estreno absoluto de este montaje Ainhoa Milán, Álvaro Montes Sánchez, Carla Villeta Giménez, Eugenia Bover, Mª Carmen Fernández Navarro, Pau Ivars Cabrera, Sergio Bataller Morro, Susa Orts Molins, Toni Piza, Mercedes Testal Parrillas y Asunción Tortajada Peris.
SINCERIDAD EN TIEMPOS DE APARIENCIAS CON ÓSCAR WILDE
El dramaturgo británico Óscar Wilde ha pasado a la historia como un maestro del humor y la ironía, capaz de retratar las contradicciones de la clase alta del momento sin perder la compostura. El 19 y 20 junio, el Festival de Talleres de Teatro Clásico de Sala Russafa programa una adaptación de La importancia de llamarse Ernesto, una de sus obras maestras.
Desde finales del siglo XIX llega esta comedia por la que transcurren temas como el matrimonio, la religión o el decoro y donde sus personajes escogen decir con total naturalidad la verdad de sus opiniones y sentimientos cuando lo habitual, en la época, era optar por mantener las apariencias. “La reacción del público era la risa cuando, por ejemplo, dos personajes casados hablaban abiertamente de su frío matrimonio. Nadie se esperaba que dijeran verdades como puños con una sonrisa, sentando cátedra”, explica la docente y directora Raquel Ortells sobre un texto que considera completamente vigente, puesto que sigue habiendo gente que prima el interés por encima del amor, que trata de aparentar constantemente. “Si mostráramos realmente lo que pensamos y hacemos en las redes, serían como esta obra. Pero en vez de eso nos encontramos fotos de desayunos perfectos, de reuniones con amigos o familia que representan un mundo ideal”, reflexiona Ortells sobre cómo la autenticidad está perdiendo valor en la sociedad contemporánea.
En esta comedia, unos personajes bien posicionados socialmente tratarán de añadir emoción a sus vidas con todo tipo de argucias que la realidad se encargará de ir desmontando. Les dan vida Ana de la Fuente Oliver, Araceli Pla, Carlos Pascual González, José Pérez Arnal (Josepe), M. Carmen Barquero Martínez, Pepa Domingo Mares, Manuel Llosa de Ibarlucea y Carlos Carbellido.
Un grupo heterogéneo que se ha organizado para trabajar aspectos como el vestuario, el atrezo, la ambientación musical o la escenografía. Una estrategia docente para hacerles partícipes de la producción de la obra, aumentar su implicación en el proceso creativo y animarlos a que se familiaricen con otros aspectos de la puesta en pie de un espectáculo.
Manteniendo la época y localización en que Wilde escribió la obra, Ortells ha introducido leves adaptaciones para el estreno absoluto del montaje que podrá verse el próximo viernes y sábado en Sala Russafa.

