El CECOVA defiende el liderazgo enfermero en los SAIP con plantillas flexibles, sin medicalización innecesaria y con formación y acompañamiento digital al paciente
- El CECOVA plantea una batería de alegaciones al proyecto de Decreto del Consell para que los servicios de Atención e Información al Paciente sean multiprofesionales y rechaza el texto que debilita la atención al paciente
- El Consejo de Enfermería exige reforzar la eficiencia, la calidad y la humanización de los SAIP
- La organización profesional de enfermería sostiene la jefatura enfermera como eje estructural del servicio y garante de una gestión cercana y sostenible
Valencia, 07/01/2026
El Consejo de Enfermería de la Comunitat Valenciana (CECOVA) acaba de presentar un texto con alegaciones al proyecto de Decreto del Consell que regula los servicios de Atención e Información al Paciente con el objetivo de corregir un texto que, a juicio de la organización, desvirtúa el modelo actual y pone en riesgo la eficiencia y la calidad del servicio.
Desde el CECOVA se subraya la necesidad de que el borrador normativo mantenga de manera expresa la figura del enfermero o enfermera jefe o jefa como responsable estructural del SAIP, una posición consolidada históricamente y avalada por resultados en gestión, accesibilidad y satisfacción de los usuarios.
El presidente del CECOVA, Juan José Tirado, afirma en las alegaciones remitidas al conseller de Sanitat, a la Dirección General de Atención al Paciente y a la Secretaría Autonómica de Planificación “el SAIP no es una unidad clínica, sino un espacio de gestión de derechos, información y acompañamiento al paciente, y ahí la enfermería demuestra sobradamente su liderazgo y su competencia”.
La organización recuerda que asignar facultativos médicos a tareas fundamentalmente administrativas contradice los principios de eficiencia y sostenibilidad del sistema sanitario en un contexto de déficit estructural de médicos y de sobrecarga asistencial en los servicios clínicos.
El CECOVA resalta que la enfermería asume competencias nucleares en gestión de casos, intermediación con el sistema y defensa del paciente, tal y como reconoce la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), por lo que sustituir la jefatura enfermera por una coordinación médica carece de base técnica y jurídica.
Juan José Tirado señala que “desplazar a la enfermería del liderazgo del SAIP supone un retroceso organizativo y una degradación de un modelo que transforma la queja en una oportunidad real de mejora del sistema sanitario”.
En materia de recursos humanos, el CECOVA muestra su oposición frontal a la imposición de límites numéricos fijos en las plantillas del SAIP y reclama un dimensionamiento dinámico basado en indicadores objetivos como la población asignada, la dispersión geográfica, el índice de envejecimiento y el volumen histórico de expedientes.
La entidad profesional advierte de que los topes rígidos de personal ignoran la complejidad creciente de los trámites, incrementan el riesgo de incumplir plazos legales y pueden derivar en responsabilidades patrimoniales para la Administración por silencio administrativo.
El Consejo de Enfermería incide además en que no todos los expedientes presentan la misma carga de trabajo y que la gestión de conflictos éticos, duelos o reclamaciones sensibles exige tiempos de atención incompatibles con ratios estáticas y ajenas a la realidad asistencial.
En cuanto a la naturaleza del servicio, el CECOVA exige que el Decreto defina al SAIP como una unidad multiprofesional de gestión y atención al usuario, donde la figura médica actúe como recurso de consultoría funcional y no como un requisito estructural imperativo.
“El usuario acude al SAIP para informarse, orientarse y tramitar sus derechos, no para obtener un segundo diagnóstico, y medicalizar el servicio no añade valor y sí resta recursos allí donde son imprescindibles”, sostiene Juan José Tirado.
El CECOVA solicita igualmente la incorporación de un Plan de Formación Específico y Obligatorio en Legislación Sanitaria, Bioética y Comunicación para todo el personal adscrito al SAIP, financiado por la Administración y desarrollado dentro de la jornada laboral.
La organización profesional reclama también el reconocimiento explícito en la cartera de servicios del SAIP de la función de Acompañamiento Digital al Paciente, una labor que la enfermería ya desempeña para combatir la brecha digital que afecta a personas mayores y colectivos vulnerables.
El Consejo de Enfermería de la Comunitat Valenciana quiere dejar claro que manifesta una actitud de colaboración institucional y técnica y ofrece su participación en la redacción final del Decreto “para aportar la visión experta de la profesión enfermera y construir un SAIP más humano, eficiente y cercano al ciudadano”, concluye su presidente Juan José Tirado.

