19 septiembre, 2026

El Centre del Carme repasa 40 años de trayectoria de Pepa L. Poquet explorando la construcción de la imagen

Por redacción puntocomunica

La exposición ‘Trazar-Ordenar-Construir’, que se podrá ver hasta el 29 de noviembre, ofreció un recorrido por las obras más representativas de la artista valenciana, cuya obra viaja de lo analógico a lo digital y de lo digital a lo material a través de la fotografía, la videoinstalación o la escultura

Valencia, 19/09/2026
Desde 1986 hasta la actualidad, la muestra ofrece un recorrido por algunas de sus creaciones más significativas, videoinstalaciones, fotografía, escultura, pintura o grabado que se organizan alrededor de 15 espacios creativos, a los que se suma una nueva pieza, creada exprofeso para su muestra en la Sala Ferreres del CCCC.

La exposición no se presenta de forma cronológica, sino que conviven piezas de sus primeros años con las más recientes, unidas por una idea central: ¿qué se esconde detrás de la imagen?

El director-gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda, presentó ayer la exposición, que se podrá ver hasta el 29 de noviembre, acompañado por el curador de la muestra, Antoni Pinent, y la artista Pepa L. Poquet.

Bugeda señaló la oportunidad de «mostrar el trabajo de una creadora única e inclasificable perteneciente a una generación de mujeres artistas que estudiaron en la antigua facultad de Bellas Artes, en el Centre del Carme, y cuya trayectoria merece ser reconocida, estudiada y por supuesto admirada».

A lo largo de sus cuatro décadas de trabajo, Pepa L. Poquet ha compaginado su labor artística con la docencia, como profesora de la facultad de Bellas Artes de la UPV, donde ha pertenecido al laboratorio de luz. Poquet ha desarrollado numerosas exposiciones tanto individuales como colectivas, pero esta es la primera exposición retrospectiva que se le dedica y que reivindica su trabajo.

«Pepa L. Poquet más que explorar, reinventa la imagen, la transforma, juega con ella y la despoja de su simbolismo, de ese culto que hoy en día le rendimos a la imagen para mostrárnosla en forma de objeto artístico, pero también de memoria», explicó el director del CMCV.

La obra de Pepa L. Poquet viaja de lo analógico (fotografías, videocreaciones en 8 o 16 mm) a lo digital (su propia representación en lenguaje informático) y de lo digital a lo material, devolviendo la imagen en movimiento a su materia prima: bobinas de películas con sus fotogramas donde la imagen ha sido fragmentada, borrada o cortada, reinventada en una nueva escultura de grandes dimensiones, como ocurre en ‘La mosca’ (2026), su última creación, que corona la muestra al fondo de la sala.

Según el comisario de la muestra, «en la obra de Pepa L. Poquet la idea y la materia están al mismo nivel, para ella el soporte escogido para su representación, ya sea para una fotografía, un vídeo o una escultura, es tan importante como el objeto representado».

El título de la exposición hace referencia a su modo de plantear el trabajo. En la obra de Poquet, la idea precede siempre a la forma: es el concepto el que encuentra, de manera intuitiva, la técnica, el medio y los materiales necesarios para hacerla visible, dotarla de cuerpo y establecer un diálogo con el potencial espectador, ya que muchas de ellas son obras interactivas.

Obras e instalaciones de carácter poético y, en ocasiones, reivindicativo que hablan sobre el concepto de tiempo, de memoria, sobre la emancipación de la mujer o incluso piezas autobiográficas.

La propia artista Pepa L. Poquet explicó que al observar ahora la exposición siente que siempre ha estado haciendo lo mismo, «aun trabajando con distintos soportes me sigo sintiendo pintora», porque «la palabra crear es muy ambiciosa, pienso que yo construyo cosas, de ahí el título de la muestra».

Deconstruyendo la imagen

Dividida en torno a 15 espacios creativos, la muestra arranca con un preámbulo donde se pueden ver sus obras pictóricas de los años 80 y cómo la pintura va desapareciendo para dejar paso a una obra más escultórica y videográfica. Sin embargo, la historia del arte sigue presente en muchas de sus obras, inspirándose en el Adán y Eva de Masaccio (1425-1428) para su instalación ‘Paraíso’, una instalación interactiva de 2009 que trata sobre la igualdad y que se exhibe de nuevo renovada y ampliada para el CCCC.

También la obra de Chardin (1699-1779) es un referente en la sala ‘Después de Chardin’. Para Pinent, «a través de la videoinstalación y la luz, nos adentramos en un espacio de inmaterialidad donde las formas circulares evocan la naturaleza del universo».

La literatura, el pensamiento o su propia autobiografía recorren muchos de sus trabajos, como en la videoinstalación ‘La escena de la memoria’, donde las fotografías familiares se convierten en obra de arte: una videoinstalación interactiva que introduce también al visitante en una historia que habla del desplazamiento o inmigración en la figura de la mujer.