El entrenamiento deportivo ayuda a disminuir pérdidas cerebrales relacionadas con la edad

El entrenamiento deportivo ayuda a disminuir pérdidas cerebrales relacionadas con la edad

Valencia, 08/03/2019
INCLIVA ha recibido el selloHR Excellence in Research”, un distintivo de calidad europeo resultado de la alineación de su estrategia de recursos humanos con la Carta Europea para Investigadores y el Código de conducta europeo para contratación de investigadores.

Un equipo liderado por el Dr. José Viña y la Dra. Mª Carmen Gómez Cabrera, catedráticos del Departamento de Fisiología de la Universitat de València e investigadores del Grupo de Investigación en envejecimiento y ejercicio físico de INCLIVA, ha publicado un nuevo estudio que determina cómo el ejercicio físico puede mitigar algunas de las pérdidas cerebrales asociadas a la edad y el envejecimiento.

Según los resultados de esta investigación, el entrenamiento físico permite modular diversos factores participantes en la interferencia entre el músculo esquelético y el cerebro relacionados con la supervivencia neuronal tales como la enzima catepsina B (CTSB) y el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF).

El estudio lleva por título “Long-term exercise training improves memory in middle-aged men and modulates peripheral levels of BDNF and Cathepsin B” y ha sido publicado en Scientific Reports.

El entrenamiento físico como estrategia preventiva contra la pérdida de memoria
La disminución de la capacidad de aprendizaje o de la memoria y la neurogénesis del hipocampo son algunas de las consecuencias normales del envejecimiento cerebral y la prevención es un elemento clave para contrarrestar sus efectos. Por eso, uno de los grandes retos de los investigadores es encontrar y promocionar estrategias preventivas que pueden implementarse en estadios de enfermedad presintomática. De ser efectivas, estas estrategias podrían considerarse elementos fundamentales contra la epidemia del deterioro cognitivo y la demencia, que se han convertido en un grave problema a nivel social, económico y humano.

El objetivo principal de este estudio era determinar si el entrenamiento deportivo a largo plazo (con una media de 35 años de práctica) podría retrasar el inicio de la pérdida fisiológica de memoria y promover su mantenimiento a medida que envejecemos.

La Dra. Mª Carmen Gómez Cabrera, nos explica cómo fue el proceso de selección de los participantes. “Para realizar este estudio se reclutaron un total de ochenta y seis varones sanos de edades comprendidas entre los 17 y los 68 años. Entre ellos incluimos un grupo de mediana edad de jugadores de rugby con una media de entre 15 y 35 años de práctica deportiva”. En concreto, en este estudio han colaborado deportistas pertenecientes al club de rugby XV Matusalem Sant Cugat y otros jugadores de los Kings Pebrots y del Club de Rugbi de Barcelona.

La Dra. Coral Feliu, investigadora deI Institut d´Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS), CSIC y CIBERESP, incide en la importancia de este enfoque metodológico: “los estudios en deportistas veteranos que han practicado ejercicio durante la mayor parte de sus vidas proporcionan una nueva perspectiva para comprender el impacto del entrenamiento a largo plazo en aspectos como la neuroprotección”. De hecho, en los jugadores de rugby más experimentados se encontraron mejoras significativas en las pruebas de recuerdo selectivo libre y facilitado (conocidas como FCSRT por sus siglas en inglés y que sirven para medir el aprendizaje verbal y la memoria) cuando se compararon con sujetos de la misma edad, pero sedentarios.

Estos resultados se acompañaron de cambios significativos en los niveles periféricos de BDNF y CTSB en el grupo entrenado tanto en edades medias como jóvenes. Los niveles de BDNF y CTSB se correlacionaron inversamente con las horas semanales de ejercicio. También se detectó una disminución significativa en el malondialdehído en plasma, un índice de peroxidación lipídica, en sujetos entrenados de mediana edad y jóvenes.

Los resultados de este estudio avalan el impacto positivo del entrenamiento con ejercicios a largo plazo para retrasar el inicio de la pérdida fisiológica de la memoria y la modulación periférica neurotrófica y redox asociada, ayudando a mantener la memoria a la vez que envejecemos. Además, sugieren la efectividad del ejercicio como estrategia preventiva contra la pérdida de la memoria relacionada con la edad y la neurodegeneración, especialmente en patologías en las que ésta pérdida es un distintivo como es el caso de la Enfermedad de Alzheimer.

El Dr. José Viña es el coordinador del Grupo Antienvejecimiento del CIBERFES al que pertenecen los investigadores firmantes del artículo Mª Carmen Gómez Cabrera y Adrián de la Rosa. Son coautores del trabajo Coral Sanfeliu y Rubén Corpas (IDIBAPS, CSIC y CIBERESP), Mercé Pallás (Unitat de Famacologia i Farmacognósia de la Facultat de Farmàcia i Cienciès de l´Alimentació de la Universitat de Barcerlona) y Elisabeth Solana y David Bartres-Faz (Facultat de Medicina de la Universitat de Barcelona e IDIBAPS).

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