15 enero, 2026

El presupuesto anual se convierte en una herramienta clave para 2026 ante Verifactu, la presión fiscal y el aumento de costes

Por redacción puntocomunica
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  • La entrada en vigor de nuevas obligaciones fiscales, como Verifactu (aplazado a 2027), junto a la inflación, el aumento de costes laborales y la presión fiscal, obliga a pymes y autónomos a profesionalizar su gestión financiera en 2026. Desde Valio Consulting advierten que la improvisación será muy costosa en un contexto de cambios normativos y digitalización forzosa
  • Yannick Charton, CEO de Valio Consulting, recuerda que “estamos entrando en una etapa en la que la improvisación sale muy cara. Entre los cambios normativos, el aumento de costes y la digitalización forzosa, no tener un presupuesto es ir a ciegas

La entrada en vigor progresiva de nuevas obligaciones fiscales y de control, como el sistema Verifactu, finalmente aplazado a 2027, junto con un contexto económico marcado por la inflación persistente, el encarecimiento de los costes laborales y una mayor presión fiscal, están obligando a pymes y autónomos a profesionalizar su gestión financiera de cara a 2026. En este escenario, elaborar un presupuesto anual de ingresos y gastos ya no es una opción, sino una necesidad para anticiparse a tensiones de tesorería y tomar decisiones con criterio.

Desde Valio Consulting, firma especializada en asesoramiento contable y fiscal, advierten de que muchas pequeñas empresas afrontan 2026 con más obligaciones y menos margen de error. “Estamos entrando en una etapa en la que la improvisación sale muy cara. Entre los cambios normativos, el aumento de costes y la digitalización forzosa, no tener un presupuesto es ir a ciegas”, afirma Yannick Charton, CEO de la compañía.

La futura implantación de Verifactu, que exigirá una trazabilidad mucho mayor de la facturación, ha puesto sobre la mesa una realidad que muchos negocios venían posponiendo: la necesidad de tener cifras claras, previsiones realistas y control continuo del negocio. “Verifactu no solo es una obligación técnica, es un cambio cultural. Obliga a las empresas a saber exactamente qué facturan, qué gastan y cómo evolucionan mes a mes”, explica Charton.

Cómo estructurar un presupuesto útil para 2026

Desde Valio recomiendan partir siempre de un análisis detallado de los ingresos, desglosados por líneas de negocio o servicios, para detectar con rapidez posibles desviaciones. A continuación, es clave identificar los gastos directamente ligados a la actividad, los costes de personal —incluyendo una retribución realista para el propio empresario o autónomo— y los gastos generales necesarios para el funcionamiento del negocio.

No incluir el sueldo del propietario es uno de los errores más habituales y más peligrosos, porque ofrece una imagen falsa de la rentabilidad real”, advierte Charton. También recomienda revisar periódicamente los llamados gastos fijos, ya que muchos de ellos pueden optimizarse en un contexto de márgenes más ajustados.

La obligación de un mayor control fiscal hace que el seguimiento del presupuesto cobre más importancia que nunca. Comparar mes a mes lo presupuestado con la contabilidad real permite reaccionar a tiempo y evitar desequilibrios que, con los nuevos sistemas de control, serán cada vez más visibles para la Administración. “Con los cambios normativos que vienen, no basta con cumplir. Hay que llegar con los deberes hechos”, afirma Charton. Vincular el presupuesto con herramientas digitales de contabilidad facilita este seguimiento y reduce errores.

Una herramienta estratégica, no contable

En negocios con ingresos variables o en fases iniciales, Valio Consulting recomienda empezar el presupuesto por los gastos para identificar el punto de equilibrio. “Saber cuánto necesitas facturar para no perder dinero es clave en un entorno donde cada decisión cuenta”, señala el experto.
De cara a 2026, el presupuesto anual se consolida así como una herramienta estratégica para pymes y autónomos que quieren adaptarse a un entorno más regulado y exigente. “Antes o después, todos los negocios van a tener que planificar mejor. Quien empiece ahora tendrá ventaja”, concluye Charton.