El reto mediático de Ximo Puig

El reto mediático de Ximo Puig
Valencia, 25/06/2015, Maro Beltrán Pilato ([email protected])
La falta de independencia y de gestión profesionalizada de las cadenas públicas da lugar a su patrimonialización por parte de los gobiernos y los partidos. Esta conducta, que en algunos casos es vista como el origen de los males de la situación actual, no es sino una consecuencia de las dos carencias de fondo que acabamos de mencionar. La tendencia a la patrimonialización de las televisiones públicas es atribuible a todos los gobiernos y a todos los partidos. De hecho, los partidos que critican la utilización partidista de TVE hacen lo mismo en aquellas comunidades autonómas en las que están en el gobierno y gestionan sus respectivas televisiones. De no ser así, esos partidos tendrían una buena oportunidad para dar ejemplo”.

El reto mediático de Ximo PuigLa reflexión pertenece a un informe elaborado por el Círculo de Economía sobre la situación de las televisiones públicas en nuestro país y viene al caso por la intención manifestaba del nuevo presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, en su discurso de investidura y en su afirmación de reabrir RTVV: “Lo haremos dialogando y será una TV pública sostenible económicamente, independiente y plural. Por tanto, al servicio del pueblo y no del Gobierno”.

A nivel europeo el debate, el análisis sobre la conveniencia de disponer de la existencia de una televisión pública se muestra favorable a esta situación porque, entre otras cuestiones, “contribuye a garantizar el pluralismo social y político existente en la sociedad, así como la protección de los intereses y de los derechos de ciudadanía de los grupos sociales más débiles; preserva ciertos rasgos de la organización social que forman parte de lo que se podría llamar el patrimonio cultural y linguístico de un país o de una comunidad; fomenta la existencia de una televisión de calidad (y de proximidad, en el caso de las locales) que no esté sometida únicamente, en cuanto a la elección de los programas y de los contenidos, a las servidumbres de la audiencia y de la publicidad propias de un mercado competitivo o contribuye a lograr la igualdad de acceso de todos los ciudadanos, independientemente de su nivel de renta, a los servicios avanzados que permiten las nuevas tecnologías relacionadas con la información y las telecomunicaciones”. Leer más en NCV

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