4 marzo, 2026

El sector de sostenibilidad pide preservar el compromiso ambiental tras la rebaja de exigencias de sostenibilidad aprobada por la UE

Por redacción puntocomunica
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  • La Unión Europea (UE) aprueba una reforma que eleva los umbrales de reporte a compañías con más de 1.000 empleados y 450 millones de facturación, reduciendo en torno a un 80% las empresas obligadas a informar
  • En este contexto, los expertos del sector hacen un llamado a la responsabilidad social de la población: “Para que la sostenibilidad avance, necesitamos motivar, educar y concienciar: es una responsabilidad compartida entre empresas, administraciones y ciudadanía”, afirma Meritxell Hernández

La Unión Europea ha aprobado una reforma que eleva los umbrales a partir de los cuales las grandes empresas están obligadas a informar sobre su impacto ambiental y social. Con el nuevo marco, solo deberán presentar informes las compañías con más de 1.000 empleados y una facturación superior a los 450 millones de euros, lo que reduce en torno a un 80% el número de empresas afectadas. La reforma también introduce ajustes en las obligaciones de diligencia debida y modifica elementos vinculados a la responsabilidad civil que hasta ahora regían en toda la UE.

La decisión ha generado reacciones diversas en el sector de la sostenibilidad. Mientras algunas voces alertan sobre el riesgo de un menor control corporativo, otras ven la reforma como una oportunidad para reforzar la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía y avanzar hacia modelos más coherentes y educativos.

Meritxell Hernández, experta en sostenibilidad y CEO de Roll’eat, sostiene que el verdadero avance no depende solo de los marcos legales, sino del compromiso colectivo: “Creo firmemente en el poder de incentivar, educar y concienciar. Es cierto que la regulación puede acelerar ciertos cambios, pero para que los hábitos sostenibles se consoliden a largo plazo, lo más importante es motivar, acompañar y generar conocimiento”, afirma. Para Hernández, esta transformación solo será sólida si se entiende como una tarea compartida: “Es una responsabilidad conjunta entre empresas, administraciones públicas y consumidores”.

La experta recuerda que, más allá de las obligaciones legales, la sostenibilidad debe integrarse de forma estratégica en las organizaciones. “Las empresas que llevamos años trabajando en sostenibilidad seguiremos haciéndolo porque forma parte de nuestra visión y de nuestro propósito. La normativa crea el marco, pero la convicción es el verdadero motor del cambio”.

Hernández confía en que esta nueva etapa regulatoria anime a las compañías a adoptar voluntariamente modelos más responsables, menos centrados en la burocracia y más enfocados en la educación y la innovación. A su juicio, la simplificación administrativa puede ser positiva si permite redirigir esfuerzos hacia iniciativas con impacto real en la sensibilización social.

Lo esencial ahora es no perder de vista el camino”, asegura la experta, y concluye: “Europa mantiene objetivos climáticos muy ambiciosos, y avanzar hacia ellos requiere colaboración, coherencia y un compromiso activo por parte de todos los actores”.