12 febrero, 2026

España dispara un 19,5% el consumo de envases en cuatro años mientras las tendencias de orden digital multiplican los residuos

Por redacción puntocomunica
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  • En menos de un lustro, las empresas han aumentado un 19,5% la cantidad de envases plásticos que ponen en el mercado, evidenciando un ritmo de consumo que crece mucho más rápido que la capacidad de reducir residuos en origen
  • Estamos convirtiendo la estética del orden en una máquina de generar basura”, alerta Meritxell Hernández, experta en sostenibilidad y CEO de Roll’eat, quien advierte: “No es que reciclemos más: es que consumimos mucho más de lo que el planeta puede absorber”

Las tendencias de organización estética que arrasan en redes sociales, especialmente el restocking, son ya un fenómeno cotidiano de consumo, y superan miles de millones de visualizaciones en redes. Su funcionamiento es tan simple como problemático: vaciar productos perfectamente envasados para recolocarlos en recipientes acrílicos uniformes. Pero su impacto va mucho más allá de la estética. Los envases que se desechan en este proceso son plenamente funcionales y, en muchos casos, están diseñados para garantizar una mejor conservación, facilitar el reciclaje y reducir la pérdida de producto.

Meritxell Hernández, experta en sostenibilidad y CEO de Roll’eat, denuncia la normalización de esta conducta: “La estética del orden se está convirtiendo en una fábrica silenciosa de basura. Estamos tirando envases útiles para sustituirlos por otros nuevos solo porque quedan mejor en un vídeo de 30 segundos”.

Los datos más recientes refuerzan esta alerta. En 2024, España recicló 1.560.404 toneladas de envases domésticos, un 5,4% más que el año anterior, según Ecoembes. Del total, 589.885 toneladas correspondieron a envases plásticos, una cifra también al alza. Aunque estas cifras podrían interpretarse como un indicio positivo, esconden una realidad menos amable: el sistema está absorbiendo un volumen creciente de envases porque su consumo sigue aumentando. De hecho, el mismo estudio refleja que en 2024 las empresas pusieron en el mercado 2.045.761 toneladas de envases, un 19,5% más que en 2020.

Doble residuo, doble impacto

Hernández subraya que “la sostenibilidad no puede medirse por la estética”. Y advierte que estas tendencias fomentan una doble compra: la del propio producto y la del contenedor acrílico que lo sustituye. Esto genera un doble residuo y una doble huella ambiental. “Confundimos orden con sostenibilidad. Confundimos vida real con escaparate. Y cuando priorizamos lo que se ve por encima de lo que usamos, terminamos produciendo basura innecesaria”, lamenta la experta.

Las cifras ponen en evidencia este desajuste. Ya en 2023 España reciclaba más de 733.000 toneladas de envases plásticos, volumen que siguió creciendo en 2024 empujado por un consumo cada vez mayor. Aunque el país alcanzó en 2024 una tasa del 76,3% de envases reciclados, cumpliendo los objetivos del Real Decreto 1055/2022el desafío actual ya no es reciclar más, sino producir menos residuos desde el origen.

Y es precisamente ahí donde las tendencias estéticas de organización digital están jugando en contra. La presión por mostrar hogares perfectamente uniformados está impulsando decisiones de consumo que multiplican residuos innecesarios y alimentan una cultura material difícil de sostener. Para Hernández, la clave es evidente: “No necesitamos más contenedores, sino menos objetos superfluos. La sostenibilidad empieza por un gesto básico y radical: usar lo que ya tenemos. El verdadero compromiso ambiental no siempre es instagramable”.