FGV y la UPV colaboran en un proyecto para reducir entre 8 y 10 grados la afección sobre la vía ante temperaturas extremas
- TRAM d’Alacant realiza las primeras pruebas en la Línea 9 sobre cinco kilómetros de carril
- El estudio y análisis de los resultados se desarrolla a través de la Cátedra Vialobra de Ferrocarriles
Valencia, 29/07/2026
Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) y la Universitat Politècnica de València (UPV) desarrollan un proyecto para reducir los efectos del calor extremo sobre la infraestructura ferroviaria.
El estudio y pruebas se han impulsado gracias a la colaboración universidad-empresa, a través de la Cátedra Vialobra de Ferrocarriles. Las primeras actuaciones ya se están realizando en la red del TRAM d’Alacant, en concreto en diferentes tramos de la Línea 9 que une Benidorm y Dénia.
La pintura en blanco de determinados tramos de carril se está analizando para comprobar los beneficios de esta medida, a la hora de reducir posibles deformaciones (pandeos) de la vía.
La investigación se está llevando a cabo para determinar la capacidad de reducción de la temperatura del carril mediante la utilización de pinturas con determinadas características. Es de destacar que, si bien ya existen administraciones ferroviarias que están aplicando esta metodología, lo cierto es que no hay información accesible y rigurosa sobre los resultados, por lo cual cobra más importancia la investigación que se está realizando.
Hasta el momento se ha actuado en curvas con radio inferior a 200 metros en vía en balasto, en las que se aplica pintura reflectante de color blanco que reduce la temperatura superficial del acero del orden de 8 a 10 grados, ampliando el margen de seguridad frente a la dilatación térmica.
Actualmente, como parte de los trabajos de mantenimiento realizados por FGV en Alicante, se han pintado más de cinco kilómetros de vía y está previsto ampliar estos trabajos a diferentes tramos en superficie de la red de Metrovalencia.
Condiciones cada vez más extremas
Ante las condiciones climatológicas cada vez más extremas, junto con la planificación y el mantenimiento preventivo, es necesario plantear propuestas novedosas que garanticen unas condiciones adecuadas de conservación, ante fenómenos climáticos extremos que han dejado de ser excepcionales para convertirse en escenarios de planificación habitual.
FGV no es una red convencional, ya que combina largos trazados en superficie con otros subterráneos y tranviarios. En Valencia hay más de 100 kilómetros en superficie y en Alicante sus líneas recorren la franja costera de las comarcas de l’Alacantí, la Marina Baixa y la Marina Alta con una orografía compleja: acantilados, barrancos, laderas y tramos que serpentean entre curvas de radio reducido y rampas pronunciadas.
Ante estas condiciones y dadas las características de la red, FGV aplica diferentes medidas para hacer frente al cambio climático y reducir así su afección directa sobre la infraestructura ferroviaria en superficie.
Algunas de estas actuaciones son el refuerzo de la plataforma, con la ejecución de muros guardabalasto y traviesas; la identificación y retirada de árboles debilitados con riesgo de posible caída; la revisión y limpieza a fondo de cunetas, colectores y pasos de agua durante el verano; y la retirada periódica de vegetación seca junto a la plataforma para eliminar el riesgo de incendio.

