La bailarina y coreógrafa Elena Carvajal reflexiona en La Mutant sobre la invisibilidad y el cuerpo periférico
- ‘I was told not to make eye contact with Tom Cruise’ es una sátira sobre el fracaso, el entusiasmo y los cuerpos que habitan el fondo de la escena
- La creadora impartió ayer jueves el taller práctico ‘Ilusión boing-boing’ en Espai LaGranja
Valencia, 29/10/2026
La bailarina y coreógrafa extremeña Elena Carvajal reflexiona este próximo 31 de octubre en La Mutant sobre la invisibilidad y la resistencia frente a la hegemonía visual en ‘I was told not to make eye contact with Tom Cruise’.
El título de su propuesta es el de un artículo publicado por The Guardian en 2023 sobre la persona con más apariciones como extra en la historia del cine, Jill Goldston. Durante sus 60 años de trayectoria cenó con David Bowie y fue invitada a los Premios Oscar. Estuvo en todas partes y, al mismo tiempo, en ninguna. Esa paradoja sirve como punto de partida al espectáculo.
La pieza cuestiona quién decide qué cuerpos ocupan el centro de la imagen y cuáles quedan relegados al fondo. Más que ofrecer una respuesta, Carvajal abre un espacio desde el que volver a mirar aquello que el cine y quizá también nuestra forma de mirar ha mantenido fuera de foco.
Esta sátira sobre el fracaso, el entusiasmo y la invisibilidad trata sobre cuerpos que se mueven sin ser vistos y de cómo el movimiento posee estos cuerpos para hacerlos discretos, casi invisibles.
Una sátira sobre el fracaso
‘I was told not to make eye contact with Tom Cruise’ es un proceso de creación escénica que surge de un período de investigación llamado ‘Mucha mierda’ en el centro de creación El Corralito, en el marco del festival TNT.
Este proceso previo se basa en un relato de autoficción que investiga la figura de los figurantes. A veces sus nombres no aparecen ni en los créditos y en ocasiones se les ha negado mirar a otras personas.
El trabajo revela poéticamente la tristeza que hay detrás de lo que no vemos. Un árbol, un boquerón, una cucaracha y una piedra son los protagonistas de esta retrospectiva sobre las andaduras escénicas, que toma el disfraz como símbolo no solo de asunción de roles, sino como sinónimo de borrado y desvanecimiento de la propia persona y del cuerpo.
El proyecto propone reflexionar de manera crítica sobre los cuerpos y las entidades que están en escena y cómo es la mirada que se posa sobre ellos. También sobre la radicalidad de una escena sin cuerpos.
Ilusión boing-boing en La Mutant
Previa a sus representaciones en La Mutant, Elena Carvajal impartió ayer, 28 de octubre, un taller en Espai LaGranja. Su metodología práctica se dividió en dos partes. En la primera, las personas participantes se detuvieron por un momento en el cuerpo, para entrar en él a través de las fascias, una membrana organizada como una tela de araña que hace que todas las estructuras del cuerpo permanezcan juntas.
Su exploración se realizó a través de la gimnasia sensorial, una práctica que trabaja la regulación de las fascias desde su movimiento interno, a partir de un gesto suave, poderoso y preciso. Esta acción permite una escucha profunda del cuerpo a través del deslizamiento de este tejido conjuntivo presente en todo el organismo.
La segunda parte del taller estuvo dedicada a lo que la creadora ha llamado ilusión boing-boing, que consiste en “pequeños juegos para cuerpos que esperan o técnicas para no cansarnos”.
Esta acción se llevo a cabo a partir de “formas de presencia discretas, periféricas y casi invisibles, poniendo el foco en cuerpos, gestos y materiales que habitualmente quedan fuera del centro de la escena”.
Por último, Carvajal instó a los y las talleristas a moverse a través de microcoreografías inspiradas o plagiadas directamente de aquello que es considerado como ‘background’ o fondo, pequeños gestos que no solo sostienen la escena, sino que pueblan la vida cotidiana.

