28 mayo, 2026

La Fe obtiene la designación de Unidad de referencia de Salud Mental Perinatal y de Primera Infancia

Por redacción puntocomunica
  • La unidad ofrecerá atención especializada a menores en riesgo de desarrollar problemas de salud mental desde el periodo de gestación hasta los 6 años
  • La unidad, que ha atendido a más de 3.300 pacientes, trabaja en red coordinándose con Atención Primaria, servicios sociales, centros educativos y recursos comunitarios

Valencia, 28/05/2026
El Hospital Universitari i Politècnic La Fe ha sido designado como Unidad de referencia en Salud Mental Perinatal y de Primera Infancia por la Conselleria de Sanidad, un reconocimiento que consolida su posición como centro de alta especialización en este ámbito y refuerza su papel asistencial, docente e investigador en la Comunitat Valenciana.

Esta designación supone la centralización de la atención de casos complejos, con la consideración de unidad de nivel III, lo que permite atender a pacientes derivados desde distintos servicios hospitalarios como Obstetricia, Neonatología o Rehabilitación Infantil. Además, se prevé una mejora significativa en la calidad asistencial gracias a un abordaje altamente especializado que se inicia ya en la etapa prenatal.

La unidad da respuesta a un problema de salud pública creciente, como son los trastornos mentales en la infancia, apostando por la prevención, la detección precoz y la intervención temprana. “Para ello, se desarrollarán programas de seguimiento longitudinal de poblaciones de riesgo desde la gestación, así como intervenciones específicas en salud mental materna y paterna y en menores de entre 0 y 6 años”, según ha explicado la doctora Ana García Blanco, responsable de esta unidad.

La unidad atiende a gestantes y puérperas con trastornos mentales graves o situaciones de estrés derivadas de embarazos de alto riesgo, así como a neonatos y niños y niñas con riesgo o sospecha de trastornos del neurodesarrollo.

Asimismo, presta especial atención a familias con dinámicas disfuncionales que puedan afectar al desarrollo infantil, abordando problemas como las alteraciones del vínculo temprano o el impacto psicológico de complicaciones obstétricas y neonatales.

Más de 23.000 visitas

Desde su creación, la Unidad de Salud Mental Perinatal y de Primera Infancia de La Fe ha atendido a más de 3.300 pacientes y ha realizado más de 23.000 visitas. El 80% de los pacientes que recibe la unidad pertenecen a otros departamentos de salud de la Comunitat Valenciana.

La unidad ofrece un abordaje integral que incluye programas de cribado en poblaciones de riesgo, diagnóstico especializado mediante evaluación psicométrica y supervisión de casos complejos, así como tratamientos que combinan psicoterapia, intervenciones psiquiátricas avanzadas y acompañamiento familiar. Entre sus herramientas destacan el uso de tecnología innovadora como el eye-tracking y el análisis de biomarcadores, junto a terapias específicas como la terapia de juego, la terapia sistémica o tratamientos especializados en gestantes.

El equipo está formado por profesionales de distintas disciplinas, entre ellos psicólogos clínicos, psiquiatría infantil, enfermería de Salud Mental y trabajo social, en estrecha coordinación con especialistas de Obstetricia, Neonatología y Rehabilitación Infantil. Este enfoque multidisciplinar permite integrar la perspectiva biomédica con intervenciones psicológicas y sociales, adaptadas a las necesidades de cada paciente y familia.

Según explica el jefe de psiquiatría infanto-juvenil del Hospital La Fe, el doctor Luis Rojo, uno de los aspectos diferenciales de esta unidad “es su capacidad de intervención longitudinal desde la etapa prenatal, así como su integración real con otras especialidades médicas y su papel como referente autonómico en la supervisión de casos complejos”. Además, se caracteriza por su trabajo en red, que incluye la coordinación con Atención Primaria, servicios sociales, centros educativos y recursos comunitarios, garantizando una atención continuada y compartida.

Esta unidad contribuye a mejorar la detección de la psicopatología perinatal y reducir los tiempos de diagnóstico de trastornos del neurodesarrollo, mejorar el pronóstico evolutivo, disminuir la gravedad de los síntomas y fortalecer el vínculo familiar.