La inteligencia artificial aumenta un 5% los ingresos hospitalarios
- La automatización de la codificación médica reduce tiempos de gestión y optimiza ingresos, demostrando la necesidad de formación y estándares de calidad para preparar al sistema sanitario español para esta transformación
- “La inteligencia artificial aplicada a la codificación clínica permite mejorar la eficiencia y optimizar los ingresos hospitalarios”, afirma Ruth Cuscó, directora gerente de ASHO, subrayando la necesidad de formación y estándares de calidad
La implantación de sistemas de inteligencia artificial en la codificación clínica está demostrando un impacto tangible en la eficiencia hospitalaria a nivel internacional.
Experiencias recientes en grandes sistemas sanitarios han registrado incrementos de ingresos superiores al 5 % y reducciones de hasta el 50 % en los tiempos de gestión del ciclo de facturación tras incorporar soluciones automatizadas de análisis y codificación de documentación clínica.
Estos resultados refuerzan la idea de que la codificación clínica ha pasado de ser un proceso meramente administrativo a convertirse en un elemento estratégico para la sostenibilidad económica de los hospitales. La automatización permite mejorar la precisión del dato clínico, reducir incidencias y optimizar los procesos de facturación y revisión.
“La inteligencia artificial aplicada a la codificación clínica puede convertirse en una herramienta clave para reforzar la eficiencia del sistema sanitario, siempre que su implantación se realice con rigor técnico y supervisión profesional”, afirma Ruth Cuscó, directora gerente de ASHO.
La incorporación de inteligencia artificial en la codificación clínica exige su integración en los sistemas de información sanitaria y en los procesos habituales de documentación y facturación hospitalaria, incluyendo la adaptación de circuitos internos, protocolos de validación y herramientas de seguimiento que permitan su funcionamiento dentro del marco organizativo existente.
“No se trata solo de implantar tecnología, sino de garantizar que los procesos sean auditables, trazables y estén correctamente supervisados. La integración de estas herramientas debe contemplar mecanismos claros de validación, control y seguimiento que permitan asegurar la calidad del dato clínico y su coherencia con la actividad asistencial registrada”, señala Ruth Cuscó.
Una codificación clínica precisa repercute directamente en la financiación hospitalaria, en la planificación sanitaria y en la evaluación de resultados asistenciales. Por ello, cualquier avance tecnológico en este ámbito debe acompañarse de criterios técnicos homogéneos y de una clara definición de responsabilidades profesionales.

