Las altas temperaturas elevan hasta un 30% el consumo energético de la industria alimentaria
- Las cuatro olas de calor registradas este verano obligan a adaptar las plantas de producción alimentaria
- Grupo Ceremón sostiene que las fábricas necesitarán rediseñar sus instalaciones para hacer frente a episodios de calor extremo cada vez más frecuentes, sin comprometer la seguridad alimentaria ni las condiciones de trabajo
Valencia, 29/07/2026
Las sucesivas olas de calor registradas durante las últimas semanas en España están obligando a la industria alimentaria a reforzar sus sistemas de climatización y refrigeración para evitar interrupciones en la producción. Según Grupo Ceremón, empresa valenciana especializada en el diseño y construcción de instalaciones alimentarias, estos episodios pueden incrementar entre un 20% y un 30% el consumo energético de las plantas durante los periodos de temperaturas extremas.
Las altas temperaturas condicionan la conservación de los alimentos, reducen la eficiencia de algunos procesos industriales y dificultan el trabajo en las zonas de producción, especialmente en aquellas instalaciones donde ya se genera calor durante el proceso de fabricación.
«Ya no podemos diseñar las fábricas pensando en las condiciones climáticas de hace diez años. El calor extremo ha pasado a ser una variable estructural que condiciona la forma de construir y modernizar las plantas industriales«, explica Pepe Rodrigo, Gerente de Grupo Ceremón.
El directivo señala que, mientras otros países europeos han desarrollado soluciones para trabajar en condiciones de frío extremo, la industria española debe adaptarse ahora a un escenario completamente distinto. «El reto para la industria alimentaria consiste en mantener la producción, proteger la calidad del producto y garantizar condiciones de trabajo seguras incluso durante las olas de calor más intensas” añade Rodrigo.
Modernizar las instalaciones para evitar paradas
La compañía señala que muchas plantas de alimentación fueron construidas hace décadas y presentan importantes limitaciones para afrontar los nuevos escenarios climáticos. Cubiertas con escaso aislamiento, envolventes térmicas poco eficientes, sistemas de refrigeración obsoletos o una deficiente gestión de los flujos de aire entre el interior y el exterior provocan un mayor consumo energético y reducen la capacidad de mantener una temperatura estable.
La inversión necesaria para climatizar una nave alimentaria de nueva construcción depende de múltiples variables —superficie, aislamiento de la cubierta, sistemas de refrigeración empleados – siendo una partida significativa dentro del presupuesto global de la obra. En las instalaciones existentes, el objetivo no es eliminar el aumento del consumo energético —prácticamente inevitable durante las olas de calor—, sino reducir su impacto mediante soluciones que permitan mantener la actividad sin comprometer la productividad, la seguridad alimentaria ni la salud de los trabajadores.
Entre las actuaciones más eficaces destacan la renovación de las envolventes térmicas, la mejora del aislamiento de cubiertas, la instalación de aireadores y extractores de calor, la climatización localizada de los puestos de trabajo y la incorporación de vestíbulos o cortinas de aire que reduzcan las pérdidas de frío durante la entrada y salida de mercancías.
En este sentido, Iván Colomina, especialista en frío industrial (colaborador de Grupo Ceremón), destaca que estas soluciones ya están teniendo un impacto directo en la calidad del producto. «La reducción de la temperatura en las plantas de producción ha permitido mejorar la conservación y la durabilidad de frutas como el melocotón», afirma.
Según Grupo Ceremón, la demanda de este tipo de actuaciones ha aumentado de forma significativa durante el último año y todo apunta a que seguirá creciendo a medida que los episodios de calor extremo sean más frecuentes.
La tecnología permite anticiparse
Además de la mejora de las instalaciones, la digitalización se está convirtiendo en una herramienta clave para planificar las reformas sin interferir en la producción.
El modelo de trabajo de Grupo Ceremón combina el uso intensivo de modelos 3D, la coordinación llave en mano de la obra y un conocimiento específico de los entornos productivos alimentarios. El ABATAR es el germen del gemelo digital: contiene suficiente información 3D como para que, conectado a datos reales, permita disponer de un gemelo digital completo de las instalaciones y prepararlas frente a fenómenos como las olas de calor en el futuro.
Sobre Grupo Ceremón
Grupo Ceremón es una empresa tecnológica especializada en proyectos de construcción, ampliación y mantenimiento para la industria alimentaria, con sede en la Comunitat Valenciana. Fundada en 2009, la compañía cuenta con más de 350.000 m² de plantas alimentarias construidas y digitalizadas, así como 38 ABATARes desarrollados, que la posicionan como socio tecnológico de referencia para aquellas empresas que necesitan modernizar y ampliar sus instalaciones con el mínimo impacto en su operativa diaria.

