Los ángeles caídos de Jarr

Una reflexión artística entre el cielo-tierra que cuelga en Galería-4 hasta el 13 de diciembre

Los ángeles caídos de Jarr
Valencia, 23/11/2016
La transmutación de las figuras de Jarr es paralela a su nuevo lenguaje, una técnica mixta de figuras construidas y elaboradas manualmente por el artista donde la acción de coser, tejer, pintar tiene como fin capturar el tiempo dentro un objeto. De ahí la emoción profunda de sus obras, que hieren suavemente el corazón desde la desnudez, la sinceridad y la inocencia.

Este nuevo trabajo cuenta además con una serie de colaboradores de excepción, como la del experto historiador Álex Villar, o las imágenes de los 24 fallen angels que acompañan la exposición, obra del fotógrafo Zaibi, que ayudan al artista en este viaje iniciático a entender el paradigma del ser celeste viviendo en la tierra.

Algunos de esos angels no sólo en imágenes, sino en carne y hueso, estuvieron también presentes en la muestra como Paola Dominguín, Laura Grande o Begoña Llácer (las 3 mujeres) John Henao, Pepón Sigler, Quique Castellano, Antoni Lozano, Toni Guerola, Jose Morales, Lluís Nadal, Josep Lozano, Alfredo Esteve, Juan Mir, Ferran Cano o Eufemio Rodríguez, pero también Ximo Rovira, Carmen Bort, Rubén Arcos, Paloma Blasco, Ana García-Rivera e Iván Martínez-Colomer, la doctora Aurora Reig, Jorge Alcocer, Santiago Castell, la interiorista Amelia Delhom, Mª Dolores Enguix y Marcelo Soto, Agustín y Sonia Buraglia, Guillermo Martorell, Begoña Abert, Encarna Roig, la doctora Luz Aguiló, Iñaki Verschraege, Susana Gómez-Luzón, Pablo Escolá, Paz y Lourdes Luz, Ana Ramírez, Antonia López, Alex Vidal, Pablo y Antonio Jordán, Patricia Romero, Carmina Turel y Juan Romero, Carmen Martínez-Beser, Sandra Abramovici, Mª Teresa Martínez Durbán, Julia y Cristina Pérez Broseta, Juan Antonio Murgui, Alfonso Baena y Desireé Clari, la arquitecto Arancha Pérez-Pous o Mª Ángeles Miguel. Pero también acompañado por artistas como Ximo Amigó, José María Morera, Manolo Cáceres, Francisco Reyes, Mª José Torrente y los galeristas Miguel y David Aranda de Galería Cuatro con Arantxa Camacho.

El artista, siempre envuelto en un aura profética y barroca, una esencia mística que se manifiesta en el pan de oro y los ojos seráficos de sus marcos, una iconografía que une la fascinación del pop y el legado de la imagen devocional como trasfondo. Y ahora todo explota en un fuego purificador donde los ángeles caídos de Rilke se convierten en auténticos Art Toys, y juegan un papel vital en la creación de una nueva iconografía cristológica.

A pesar de todo y de la profundidad de su mensaje, Jarr apuesta por el guiño inocente y lúdico que siempre acompaña a sus obras que cuelgan de las paredes de Galería-4, en la calle de La Nave 25, hasta el próximo 13 de diciembre. Empapado de originalidad y una refrescante magia, nos promete una nueva era presidida por el arte y la ilusión, al tiempo que nos anuncia que ‘’el arte es la única escapatoria’’.

Print Friendly, PDF & Email
Share