Sanidad inicia la creación de un banco nacional de Linfocitos T específicos para su uso inmediato en infecciones post-trasplante

  • El proyecto ‘T-Celbanc’ parte del registro único de donantes de células a nivel nacional
  • El Banco de Linfocitos T acorta el tiempo de espera cuando un paciente sometido a trasplante sufre una infección por virus difícil de tratar

Sanidad inicia la creación de un banco nacional de Linfocitos T específicos para su uso inmediato en infecciones post-trasplante

Valencia, 18/02/2020
El proyecto ‘T-Celbanc’ generará un banco nacional de Linfocitos T específicos para su uso inmediato en las infecciones post-trasplante. Este proyecto se inicia a partir del Registro de Donantes de Células (ReDoCel), único a nivel nacional y que permitirá dotar a la sanidad de nuevas opciones de tratamiento basadas en la terapia celular.

En el proyecto participa personal investigador del Centro de Transfusión de la Comunitat Valenciana (CTCV), de la Fundació per al Foment de la Investigació Sanitària i Biomèdica de la Comunitat Valenciana (Fisabio), del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València y del Banc de Sang i Teixits de Barcelona.

Cada paciente que se ha sometido principalmente a un trasplante de médula ósea, lo que actualmente se conoce como trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH), o a un trasplante de órgano sólido (TOS), es previamente inmunodeprimido con fármacos para evitar el rechazo del mismo.

Esto hace que también quede indefenso ante cualquier tipo de infección. Las infecciones víricas por citomegalovirus (CMV) o por el virus Epstein-Barr (VEB) son muy comunes en estos casos y los tratamientos antivirales existentes no son lo suficientemente eficaces para tratarlas.

“El fundamento real de este registro es el de acortar tiempos de espera en aportar un tratamiento específico y eficaz basado en la terapia celular, ya que las complicaciones por la reactivación de estas infecciones en personas inmunodeprimidas pueden llegar a ser muy graves”, ha afirmado María Paz Carrasco, investigadora de la Fundació Fisabio en el CTCV. En la Comunitat, este registro cuenta, de momento, con 135 donantes.

Para que el tratamiento funcione es necesario que exista cierto grado de compatibilidad HLA con el paciente, y que los linfocitos T del donante sano ya tengan inmunidad frente a esas infecciones. Por eso, una de las premisas para iniciar el proyecto es la selección de donantes de sangre habituales y que tengan hecha la determinación de HLA por alta resolución.

En la primera fase del registro, los profesionales responsables de ReDoCel del CTCV hacen una búsqueda de donantes potencialmente válidos en base a una selección previa. Una vez realizada esa búsqueda, los responsables contactan directamente con ellos, animándoles a formar parte de este registro.

Tras recibir toda la información, y si las personas donantes están interesadas en participar, acuden bajo cita previa a alguno de los puntos de extracción del CTCV para su inscripción consentida en el registro, durante la que se le extraen unas muestras de sangre para confirmar que sus glóbulos blancos son del tipo que los enfermos necesitan.

Las personas donantes más apropiadas se seleccionarán para una donación de linfocitos T, de forma que, cuando después de un trasplante un paciente lo requiera por una infección específica, las células inmunes estarán disponibles para su uso inmediato. Para ello, tras seleccionar al donante más idóneo, se le citará para que realice la donación de linfocitos.

Esta donación se lleva a cabo como una donación de sangre convencional o mediante un proceso de aféresis. En el primer caso, la fracción leucocitaria es la que se emplea para crear las defensas celulares, y el resto de componentes podrá seguir el curso habitual del Banco de sangre y usar sus hematíes y plasma para transfundir. La aféresis extrae por separado sólo aquellos componentes sanguíneos que se necesitan.

Por este motivo, “no perdemos un donante de sangre, sino que ganamos un superdonante”, ha explicado Carrasco. Cabe destacar que el donante podrá ser requerido hasta en dos o tres ocasiones para el proceso de extracción. Los linfocitos donados no se infunden directamente, sino que pasan por un proceso exclusivo y complejo en el laboratorio con una selección de los linfocitos T específicos para cada infección comentada con el fin de asegurar su efectividad y seguridad.

El proyecto T-Celbanc está financiado por la Convocatoria Retos Colaboración 2017 del Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación Orientada a los Retos a la Sociedad, en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

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