El Teatro Olympia de Valencia celebra los treinta años de Tricicle con el estreno de "Garrick"

Valencia, 16/04/10
El grupo TRICICLE regresa a VALENCIA para celebrar sus 30 años en escena con la segunda temporada de “GARRICK“, un espectáculo al final del cual hace un repaso de sus gags más conocidos y del que se sale, aseguran, ignorando la crisis y “con ganas de hacer el amor”. Para el trío catalán, integrado por Joan Gràcia, Paco Mir y Carles Sans, la dinámica de “GARRICK”, que ya han visto en España más de 360.000 espectadores, permite la inclusión de 20 minutos de los “iconos” más famosos de sus espectáculos a lo largo de estos 30 años. Pequeñas píldoras extraídas de éxitos anteriores como “Exit”, “Sit” o “Terrific” entre otros. Mucho ha llovido desde que allá por 1982 estrenaron

“Manicomic” en Barcelona y sólo recibieron como compensación “un conejo con caracoles”. Por eso los integrantes de Tricicle han querido homenajear a su fiel público “con un colofón con el que se desata la euforia”.

Según  Joan Gràcia, Paco Mir y Carles Sans, creadores, protagonistas y directores de Tricicle, David Garrick es un conocido cómico inglés del siglo XVIII tan “extraordinariamente dotado” para el humor, que sus funciones eran recetadas por los médicos como “remedio mágico” capaz de “sanar cualquier alma”.

Garrick fue, sin saberlo, “el primer risoterapeuta de la historia”, y el objetivo de Tricicle es emularlo
repartiendo humor “sin tapujos” sobre el escenario, para que el público olvide la crisis económica y “salga con
unas ganas bestiales de hacer el amor”, ha señalado Gracia ya que el “único” propósito de esta obra, que durante sus últimos quince minutos repasa los “sketch” más famosos de sus 30 años de carrera, es “hacer reír, tal cual, sin excusas; lograr las máximas risas posibles”.

De esta forma, rememorando al primer “risoterapeuta” de la historia, los protagonistas se visten con una bata
blanca y se convierten en “doctores de la risa” para ofrecer una demostración sobre la fisiología del humor y de las técnicas para provocarlo, ha contado Carles Sans.

A diferencia de otras de sus obras, en las que la compañía buscaba un “hilo conductor”, Garrick carece de nexo narrativo y sólo persigue la “felicidad” momentánea “hablar y hablar sin palabras del humor y de los diferentes tipos de risas”, porque, tras treinta años sobre el escenario saben con certeza que esto es “lo más beneficioso” para el espíritu.El público, asegura Sans, sale de esta obra “con energía y euforia, con una gran sensación positiva”, que “a fin de cuentas es lo que tiene que transmitir una pieza de entretenimiento”. ” la gente que llega triste sale encantada, los que vienen separados se enamoran y los que están peleados se reconcilian. El crecimiento de la natalidad tras la obras es espectacular, porque salen con unas ganas de hacer el amor bestiales, y si no comprueben las estadísticas”, ha bromeado Gracia.

La obra ya fue representada en este teatro hace dos años, pero, según aseguran sus protagonistas, se ha renovado desde entonces gracias a que ellos son actores y directores de la compañía, lo que les somete a una evaluación continua del público.

“El espectáculo se encuentra en un momento óptimo, ha crecido y está mejor que nunca. Nuestras obras siempre están vivas”, ha destacado Sans.

Una de las novedades introducidas en esta obra son sus últimos quince minutos, en los que Tricicle representa un “emocionante” resumen de sus “gags” más conocidos, los que impregnan la memoria colectiva de su público.

“La gente se emociona mucho en esta parte. Es como escuchar las viejas canciones de Serrat, ya que, para muchos, estos momentos son parte de su vida”, ha reconocido el actor.

Hasta el próximo 9 de mayo, los tres actores de Tricicle despedirán al público al concluir cada función en las
puertas del teatro, algo que han hecho “con humor y gratitud” durante toda su carrera, porque “la risa es el
vehículo más fantástico para ser feliz”.

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