Expertos europeos elaboran una guía para el tratamiento de infecciones en pacientes con leucemia

Expertos europeos elaboran una guía para el tratamiento de infecciones en pacientes con leucemia

Valencia, 29/06/2019
El Dr. David Navarro Ortega, Jefe del Servicio de Microbiología y Parasitología del Hospital Clínico, Catedrático de Microbiología de la Universidad de Valencia e investigador colaborador del Grupo de Investigación en Trasplante Hematopoyético de INCLIVA, es uno de los autores de una guía para el tratamiento de la infección por citomegalovirus en pacientes con neoplasias hematológicas tras el trasplante de células madre, habitual en los casos de leucemia.

La guía, publicada por la prestigiosa revista The Lancet Infectious Diseases, ha sido elaborada por un grupo de trabajo cooperativo llamado ECIL7 y del que forman parte diferentes profesionales europeos y estadounidenses.

Las recomendaciones se recopilaron tras la Conferencia Europea sobre Infecciones en Leucemia (European Conference on Infections in Leukaemia) de 2017 en la que se revisó la literatura sobre el diagnóstico y el tratamiento del citomegalovirus, tanto en este tipo de pacientes como en aquellos que reciben otras terapias para enfermedades malignas hematológicas.

Las guías ECIL son las más seguidas por los profesionales y prácticamente son las únicas guías europeas conjuntas para tratar infecciones, en este caso concreto, para tratar infecciones por “citomegalovirus“, explica el Dr. David Navarro.

Un virus con una alta tasa de morbimortalidad
El citomegalovirus (CMV) es un virus común y crónico que se reactiva cuando la inmunidad falla. “Es lo que llamamos enfermedad orgánica producida por virus“. Según el investigador se trata del “patógeno más característico de los Trasplantes de Progenitores Hematopoyéticos”, por lo que su manejo es fundamental en todos los pacientes que se han sometido a un trasplante de médula ósea.

Aunque la morbimortalidad por citomegalovirus se ha reducido considerablemente en las últimas décadas, todavía sigue siendo un problema sobre el que los investigadores trabajan. “Hace treinta años, antes de que introdujéramos estrategias para limitar el problema que causaba este virus, la incidencia de enfermedad por CMV en estos pacientes podía llegar a un 40%. De ellos, morían aproximadamente la mitad. Con los conocimientos actuales podemos controlar mejor la aparición de la enfermedad y su incidencia es inferior al 10%“.

Sin embargo, esta reducción está directamente asociada con el uso de fármacos de manera preventiva y que son tóxicos para los pacientes. “Estos antibióticos pueden provocar efectos secundarios nocivos como alteración en la producción de glóbulos blancos o en el funcionamiento del riñón. No todos los pacientes sufren estas consecuencias, pero no es raro que aparezcan“.

Además, existen hay una serie de trabajos que indican que el citomegalovirus, aunque no provoque directamente una enfermedad, con su propia replicación puede generar problemas de salud e incluso, de forma indirecta, mortalidad. “La elaboración de estas guías y su actualización es clave para los pacientes. También es importante desde el punto de vista de prestigio, ya que todos los profesionales la toman como referencia“, concluye el investigador.

Personalizing antimicrobials in critical Care Unit, red pionera en el estudio de pacientes críticos
El Dr. David Navarro es uno de los impulsores, junto con el Dr. Gerardo Aguilar y el Dr. Rafael Ferriols, de una nueva red de trabajo denominada “Personalizing antimicrobials in critical Care Unit” y que nace con el objetivo es estudiar la personalización en la administración de antimicrobianos en las unidades de cuidados intensivos gracias a la medición de la cantidad de antibióticos en sangre.

Esta red de trabajo nos permite aproximarnos a otro gran problema, que es el uso de antimicrobianos sin atender a las características individuales de los pacientes o de las bacterias a tratar. Esto no debería ser así. Es decir, los tratamientos deberían ser diferentes tanto para cada paciente enfermo como para cada tipo de bacteria. El objetivo de este grupo es generar estudios que nos permitan utilizar más racionalmente los antibióticos y de manera muy dirigida según las características de cada persona, de ahí su denominación. Uno de los aspectos clave del grupo es que podamos trabajar directamente con pacientes en estado crítico. Los beneficios para estos pacientes pueden ser notorios”.

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