16 septiembre, 2026

La Marjal dels Moros ensaya nuevas formas de gestión para reducir sus emisiones

Por redacción puntocomunica

Sagunto, 16/09/2026
Fundación Global Nature ha retirado la capa superficial del suelo en una hectárea de la Marjal dels Moros y segará otras 10 hectáreas de vegetación en los próximos meses. La novedad respecto a otras campañas de mantenimiento es que esta vez se medirá cuánto contribuyen esos trabajos a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del humedal.

Aunque apenas ocupan superficie, los humedales figuran entre las mayores reservas de carbono del planeta. Ese carbono permanece estable mientras el sistema funciona, pero la acumulación excesiva de materia orgánica lo desequilibra y el humedal empieza a emitir metano, un gas con un potencial de calentamiento superior al del CO₂. «Un humedal bien conservado es un aliado frente al cambio climático, pero un humedal degradado se convierte en un enemigo, deja de absorber y empieza a emitir. La diferencia entre una cosa y otra está en cómo se gestiona», explica la técnica de humedales de Fundación Global Nature, Alicia Bello.

Retirar parte de ese material acumulado es una de las actuaciones que han demostrado ser útiles para reducir esas emisiones. Las estimaciones iniciales apuntan a unas 30 toneladas de CO₂ equivalente evitadas durante el primer año en la hectárea intervenida, el equivalente a las emisiones anuales de unos 17 turismos. La cifra tendrá que contrastarse ahora con mediciones de campo.

Estos trabajos forman parte de un proyecto de tres años impulsado junto a DIMFE (Donors’ Initiative for Mediterranean Freshwater Ecosystems), una iniciativa para la conservación de los ecosistemas de agua dulce del Mediterráneo, dentro del trabajo que Fundación Global Nature desarrolla con distintas entidades en la Marjal dels Moros.

Trabajos en el periodo de menor nivel de agua

Las actuaciones se han programado durante el periodo seco y con el humedal en uno de sus niveles de agua más bajos, para reducir la afección sobre la fauna acuática. La retirada del material acumulado aumenta la superficie de agua libre, mejora las condiciones para determinadas aves acuáticas y contribuye al mantenimiento de las lagunas costeras, un hábitat considerado prioritario por la Unión Europea.

Un equipo del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València tomó mediciones antes del inicio de los trabajos y realizará nuevos muestreos en los mismos puntos para comprobar el balance de carbono entre el humedal y la atmósfera. Las emisiones varían a lo largo del año y entre lugares separados por pocos metros, de modo que la comparación antes y después de la intervención es lo que permitirá determinar el efecto real de la actuación.

Las actuaciones se apoyan en la metodología desarrollada en LIFE Wetlands4Climate, que permite calcular la reducción de emisiones conseguida mediante determinadas formas de gestión. El proyecto recibió en 2026 el LIFE Award de Acción Climática de la Unión Europea por su trabajo en humedales mediterráneos.

Fundación Global Nature trabaja ahora para que esa metodología obtenga reconocimiento oficial, junto al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

«Si esas reducciones llegan a acreditarse, los humedales podrían acceder a las iniciativas de compensación de huella de carbono, hasta ahora casi exclusivas de proyectos forestales, y reinvertir esos recursos en su gestión», señala el coordinador del área de humedales de Fundación Global Nature, Antonio Guillem.