“Toda una vida de cómic” con el dibujante Horacio Altuna

Valencia, 27/04/2010
Salvo excepciones, “el editor de cómic en España es un comprador de derechos y así es difícil desarrollar una historieta nacional”, ha afirmado el dibujante argentino Horacio Altuna (Córdoba, Argentina, 1941) en el coloquio que ha mantenido con Álvaro Pons en la Fira del Llibre de Valencia; la afirmación respondía al comentario de Álvaro Pons sobre la dificultad para publicar cómic en España: “para poder publicar en España los autores casi tienen que deslocalizarse, muchos tienen que trabajar para Francia para después poder publicar en España”, ha añadido Altuna.

Altuna, autor de las famosas series de historietas de El Loco Chávez y Las puertitas del Sr. López, así de cómo numerosas historietas cortas para Playboy, preside actualmente de la Associació Professional d’Il•lustradors de Catalunya (APIC) ha comentado que tanto Estados Unidos como Japón publican su material en España.

Altuna ha comentado las diferencias entre el ilustrador y el autor de cómic: “los dos viven razonablemente en su mundo, solitarios, una vida que no es de sociedad pero el ilustrador suele estar más comprometido con su trabajo desde un punto de vista estético y de contenido”. Siempre matizando que hablaba en términos generales, Altuna ha continuado: “El autor de cómic cuestiona menos su trabajo —el mercado le exige una labor más sistemática— y tampoco se cuestiona los contenidos”, ha dicho refiriéndose a ciertos cómics de superhéroes con trasfondo fascista.

Cuando Altuna comentaba la dificultad que encuentra como presidente de la APIC para atraer a los “comiqueros” a la asociación y de la escasa conciencia de la importancia de la posición gregaria para defender y gestionar sus derechos, su poca fe en poder cambiar la realidad, ha matizado: “Vengo de todas las derrotas, en mi época queríamos cambiar el mundo y ha sido el mundo el que nos ha cambiado a nosotros. Cuando creíamos que teníamos las respuestas nos han cambiado las preguntas”.

Por último, Álvaro Pons ha planteado el tema del cómic digital: “Yo soy analógico, por edad, no trabajo con el ordenador como se trabaja ahora”, ha dicho Altuna, pero ha reconocido que el cómic digital es un desafío muy serio porque “controlar lo digital es como tratar de poner puertas al campo”. “Todavía no se sabe apenas nada con respecto al futuro digital”, ha añadido el dibujante argentino, todavía es una nebulosa, pero augura que “si se van limando los derechos de autor” la situación será muy seria: “no alcanzo a vislumbrar una salida a esta situación”. Por otra parte, ha reconocido que, con el cómic digital, “las posibilidades de difusión y divulgación” son impresionantes.

Altuna ha concluido la charla contestando a la pregunta que le ha planteado Álvaro Pons de si, tras toda una vida de cómic, se arrepentía de algo: “creo que no me arrepiento, es una profesión que me ha hecho feliz”.

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