Viena celebra este año el 150 aniversario de Gustav Mahler

Viena, 19/01/2010
Gustav Mahler (1860-1911) es conocido como pionero de la música contemporánea, genio de fin de siglo. En 2010 se celebra el 150º aniversario, y en 2011 el centenario de la muerte del célebre compositor que durante diez años dirigió la Ópera de Viena.

Gustav Mahler conocía Viena desde su juventud. Oriundo de Bohemia, el talentoso muchacho de 15 años estudió desde 1875 composición y piano en el conservatorio de la “Sociedad de Amigos de la Música” en la así llamada “Capital y Residencia del Imperio”. Concluyó sus estudios con un diploma en 1878. Después de andar viajando durante algunos años, Gustav Mahler fue contratado en 1897 por la renombrada Ópera de Viena. En este lugar que el músico había deseado siempre alcanzar, trabajó primero como maestro de la capilla musical y poco después fue nombrado por el Emperador Francisco José I “director artístico” de la Ópera de la Corte.

Alrededor de 1900 Viena era el centro cultural de Europa Central, la capital de un Imperio de 51 millones de habitantes formado por 15 naciones. Era la así llamada época de la “Viena moderna“ ( de 1890 a 1910), en que la vida cultural e intelectual de la ciudad vivía un gran apogeo que se reflejaba en la arquitectura, la música, la literatura y la pintura. Era también la época de las tertulias literarias en los cafés, de la asociación libre de artistas de la “Secession“ vienesa, de las reuniones en los salones más elegantes de la ciudad. Aquella época de ebullición de fin de siglotambién tuvo repercusiones en la Ópera de la Corte. Bajo la dirección de Mahler, de 1897 a 1907, la ópera vivió una década de intensa plenitud artística.

No obstante, las composiciones de Mahler fueron más apreciadas en el extranjero que en Viena. Las frecuentes giras que realizaba el director de la ópera para realizar sus conciertos provocaban cada vez más críticas, que acabaron en una agresiva campaña de prensa. Finalmente, en 1907, Mahler presentó su renuncia y aceptó un contrato para trabajar como director de orquesta en la Metropolitan Opera de Nueva York. Fue un año muy duro en el que Mahler sufrió fuertes golpes del destino. Su hija mayor María, fruto de su matrimonio con Alma, murió de difteria, mientras que al mismo tiempo él se enteró de que sufría de un grave trastorno cardíaco. Mahler pasó los años siguientes viajando entre los dos continentes. El 18 de mayo de 1911 falleció en Viena. Su sepultura se encuentra en el cementerio de Grinzing ( Grinzinger Friedhof), donde también yacen los restos de su hija María y de su esposa Alma.

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