Carles Sans, de TRICICLE, repasa las expectativas de las primeras citas amorosas

“Cita a dos” está escrito a “cuatro manos” con Anna Llauradó

Carles Sans. Autora foto: Susana Alfonso

Valencia, 11/05/2010
Carles Sans y Anna Llauradó no sólo han escrito un libro sobre las citas amorosas sino que lo han hecho, realmente, a cuatro manos y además cada cual desde el punto de vista de su propio sexo. Con matices que nos explica el propio Sans: “Mientra escribíamos “Cita a dos”, a veces leía la versión del hombre tal como lo había visto Anna y me convertía en su abogado defensor pero, otras, era yo quien trataba de comprender los motivos del alma femenina. No hemos querido hacer el libro de la guerra entre los sexos, con aquello de que las mujeres no saben leer un mapa y los hombres no escuchan. Aquí también hay un poso de decepción y amargura porque así es el mundo de las citas y no hemos querido hacer un libro fast food”.

Carles Sans, archiconocido por su trabajo en el trío cómico Tricicle, tiene una segunda vida creadora , a menudo compartida con Anna Llauradó, de la que ha surgido una versión infantil – muy divertida – de la ópera El barbero de Sevilla, varios cortometrajes, dos de ellos nominados para los premios Goya, y otros trabajos “que por ahora duermen en el cajón de alguna mesa”.

Es difícil imaginarse a Carles Sans en una tarea seria, pero eso es justamente lo que empezó haciendo: “puede que por trabajar en Tricicle cuando escribo rehuyo la necesidad de ser gracioso. Cuando me lo dijo Anna me planteé, muy seriamente, la necesidad de incorporar el humor a nuestras historias.

“Cita a dos” es un interesante libro editado por Seix y Barral sobre la maraña de las expectativas amorosas mostradas a través de todo tipo de primeras citas – presenciales, virtuales, frustradas, rápidas, de la tercera edad, juveniles, de solteros, de divorciados – y del teatro de gestos con el que tratamos de seducir al otro: “En una primera cita ¿mentimos? Desde luego y es lógico porque tratamos de mostrar lo mejor que hay en nosotros, luego si la relación prospera habrá tiempo de conocer de verdad como es cada uno”. Abundando en formas modernas de primera cita como la Speed-cita, Sans ha reconocido que lo que hacemos en estos casos “es una especie de spot publicitario que resume nuestro lado más atractivo”. El universo de las primeras citas se ha vuelto especialmente complejo con la aparición de Internet, las citas rápidas y virtuales y el teléfono móvil.

Carles Sans admite haberse puesto en el lugar de la sensibilidad femenina: “sobre todo en las nuevas generaciones hay mucha sensibilidad femenina en los hombres y al revés. También lo noto en mi mujer. Después de todo somos personas y el sexo sólo es un accidente biológico. Todos queremos cubrir la necesidad de tener compañía, de querer y sentirse querido”. Con humor y en relación a la teatralidad amorosa Carles Sans reconoce que “en una primera cita lo peor no es ir desesperado. Lo peor es que se note”.

Print Friendly, PDF & Email
Share