El Museo de Bellas Artes de Valencia perdió un 40% de visitantes en 2009

Valencia, 30/0/2010

Los dos grandes museos de arte valencianos experimentaron cifras muy desiguales de registros de visitantes en 2009. El Bellas Artes perdió más de 80.000 visitantes, es decir, un 40% respecto a 2008, año en el que registró un notable aumento gracias al éxito de la exposición que acogió sobre El Greco. Por su parte, el Instituto Valenciano de Moderno (IVAM) pasó de 630.580 visitas a 733.623, lo que supone un aumentó del 16% en un año. Así se constata en la comparación efectuada para la actualización anual de la Guía Práctica de Museos de Bellas Artes que ha realizado CONSUMER EROSKI (www.consumer.es) y que incluye las 38 pinacotecas más relevantes de nuestro país. En el caso del IVAM, se certifica la tendencia constatada los tres últimos años, en los que ha crecido siempre por encima del 20% anual.

Respecto a los precios, el IVAM cuenta con una de las tarifas más asequibles de todo el país, dos euros por visitante, el mismo precio que en años anteriores. El Museo de Bellas Artes de Valencia, por su parte, es una de las doce grandes pinacotecas españolas que no cobran entrada. Además, desde 2008, el IVAM ofrece servicio de audioguía para facilitar el visionado de la exposición (servicio ofrecido por 1,5 euros, uno de los más baratos), una prestación de la que carece el Museo de Bellas Artes de Valencia.

Los datos generales de los 38 museos, en detalle
El abanico de precios de las entradas de estos 38 museos de Bellas Artes es muy amplio: en casi uno de cada cuatro la entrada es gratuita, pero en otro, como el Guggenheim, el precio del billete es de 11 euros y llega hasta los 13 euros en las grandes y frecuentes exposiciones temporales. Son tarifas más elevadas que las de otros grandes museos de referencia como El Prado y el Thyssen-Bornesmiza que cobran 8 euros la entradas y son dos de los cinco museos que aumentaron sus tarifas en 2009. Los otros son el Museo Salzillo (de 3 a 5 euros), el Bellas Artes de Bilbao (de 5,5 euros a 6 euros) y el museo de la Fundación Joan Miró que aumentó sus precios 0.50 euros, igual que el de Bellas Artes de Bilbao, pasando a cobrar 8,50 euros, lo que lo sitúa entre los museos más caros del país junto con otras pinacotecas catalanas como el Museo Picasso de Barcelona (9 euros), el Museu Nacional d´Art de Catalunya (8,5 euros) y el Museo Dalí (11 euros, el segundo más caro del país después del Guggenheim)

El Museo Artium de Vitoria sigue con la original iniciativa “Tú decides” puesta en marcha en 2008 y deja que los visitantes paguen en función de lo que han visto. La entrada es de un céntimo de euro, pero los visitantes pueden decidir abonar una cantidad mayor después de haber visto la exposición. El Museo de la Fundación Antoni Tapiés, por su parte, cuenta con la entrada “Articket” que por 22 euros permite visitar los 7 centros de de arte más importantes de la ciudad condal (todos los incluídos en esta guía, además del centro cultural que tiene la Caixa Catalunya en La Pedrera). De los 38 museos analizados, sólo 12 tienen acceso gratuito.


Audioguías, sólo en un 40%

En cuanto a los servicios ofrecidos por los museos a sus visitantes, el informe de EROSKI CONSUMER ha prestado especial atención a los elementos que permiten al usuario una contemplación más culta y contextualizada de las obras de arte. Uno de ellos es el servicio de audioguía. Sólo 15 de los 38 museos estudiados lo ofrecen para que los visitantes puedan enriquecer su paseo por la pinacoteca con una explicación individualizada de sus obras más destacadas a través de un reproductor de audio. En cinco de ellos este servicio está incluido en el precio de la entrada (Guggenheim Bilbao, Bellas Artes de Coruña, Museu Nacional d´Art de Cataounya, Fundació Antoni Tapiès y Centro Andaluz de Arte Contemporáneo) y en el resto los precios por la audioguía van de los cuatro euros de la Fundación Joan Miró, Museo Chillida-Leku, Museo Reina Sofía y el Thyssen-Bornesmiza o los tres euros y medio del Museo Nacional del Prado al euro que cobran el Museo de Girona y el Bellas Artes de Bilbao o el euro con cincuenta céntimos que hay que abonar en el Instituto Valenciano de Arte Moderno. El Museo Chillida-Leku es el único que cobra más por este servicio que el año pasado (ha pasado de 3,5 euros a 4 euros) y el de Bellas Artes de Bilbao el único que lo ha bajado (costaba 2 euros en 2008 y sólo 1 euro en 2009). El Museo Nacional de San Gregorio incorpora este servicio por primera vez en 2009 y cobra a sus visitantes 2 euros por hacer uso de él.

Por otra parte, 34 de los 38 museos estudiados están adaptados a las necesidades principales de las personas con discapacidad. Los que no lo están son: el Museo de Bellas Artes de Córdoba, el Museo Sorolla, el Museo de Guadalajara y la Biblioteca Museo Victor Balaguer. En el Bellas Artes de Girona y el Teatre-Museu Dalí sólo están acondicionadas parte de sus salas. Finalmente, hay pinacotecas que destacan positivamente por iniciativas como las visitas guiadas en lenguaje de signos (es el caso del Guggenheim Bilbao y el Thyssen-Bornesmiza) o las exposiciones con maquetas táctiles para invidentes (el Museo de la Fundación Joan Miró cuenta con ellas).

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