La Unidad de Baja Visión de Fisabio-Oftalmología Médica rehabilita al 80% de sus pacientes

  • En España hay 1,5 millones de personas con baja visión, cifra que podría triplicarse antes de 2050
  • La unidad está formada por un oftalmólogo, dos optometristas y dos técnicas rehabilitadoras

La Unidad de Baja Visión de Fisabio-Oftalmología Médica rehabilita al 80% de sus pacientes

Valencia, 06/12/2019
La Unidad de Baja Visión de Fisabio-Oftalmología Médica (FOM) cumple 13 años. Desde que se inauguró, entre el 75 y el 80% de los y las pacientes se han rehabilitado. Se considera que una persona tiene baja visión cuando, con la mayor corrección óptica posible, su campo visual es igual o menor de 20º y su agudeza visual es inferior al 30% del total.

Se trata de la única Unidad de Baja Visión financiada por la Sanidad Pública en toda España y cuenta con un equipo formado un oftalmólogo, dos optometristas y dos especialistas en rehabilitación. Las principales patologías que atienden son la degeneración macular asociada a la edad, la miopía magna, las degeneraciones de retina y la retinopatía diabética.

“En la entrevista previa durante la primera consulta cada paciente nos indica que quiere mejorar su visión y para qué tareas, como la lectura o la costura”, ha afirmado Jesús M.ª Morales, coordinador de la Unidad.

La visión tiene un papel fundamental en la autonomía y el desarrollo de todas las personas. Por eso, la Unidad de Baja Visión de la FOM surgió, hace ahora 13 años, para dar soporte a las personas que tienen una grave deficiencia visual.

La pérdida permanente de la visión normal requiere un periodo de adaptación y una aceptación de la nueva situación. Inicialmente supone la imposibilidad de realizar las actividades habituales de la vida diaria, empezando por las necesidades más básicas como la higiene y el aseo personal, hasta la realización de las tareas laborales o de ocio.

Cuando un paciente o una paciente llegan a esta Unidad se les realiza una entrevista personal y también una evaluación oftalmológica completa para conocer cuál es su patología. “No solo se le da importancia al tamaño de letra que es capaz de ver, es decir, su agudeza visual, sino a cómo la ve y con qué campo es capaz de trabajar”, ha explicado Isabel Cid, optometrista de la Unidad de Baja Visión de la FOM.

Ya que el sistema de visión es complejo, en esta unidad no solo se tiene en cuenta el factor de enfoque, la nitidez o la capacidad de los ojos para diferenciar cambios según su agudeza visual, sino que también se trabaja en la capacidad de los y las pacientes para localizar objetos con eficacia, la estabilidad de la fijación que les permite leer o el seguimiento de objetos o de la propia línea a de lectura.

Todo esto se traduce en un trabajo conjunto entre profesional y paciente, a través de una serie de visitas programadas, en las que se lleva a cabo el entrenamiento visual.

“La unidad de baja visión es un claro ejemplo del beneficio que tiene el trabajo multidisciplinar, codo a codo, entre profesionales de las áreas de oftalmología, óptica, optometría, así como auxiliares sobre nuestros pacientes”, ha afirmado Cristina Peris, directora médica de Fisabio-Oftalmología Médica.

Incidencia baja visión
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que en el mundo hay 253 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales, un total de 36 millones son ciegas y 217 millones tienen una discapacidad moderada o grave.

En España, más de un millón y medio de personas están afectadas por baja visión. Esta cifra, según los expertos, podría triplicarse antes del 2050 a causa de las patologías derivadas de una alta miopía, patología que afecta a siete de cada diez jóvenes en toda España.

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