Amazon defiende el uso de la tecnología de reconocimiento facial

Amazon defiende el uso de la tecnología de reconocimiento facial
El reciente anuncio con el que el gigante de la tecnología Amazon confirmaba sus planes de colaborar estrechamente con diversos departamentos de policía de Estados Unidos para implementar futuros sistemas de reconocimiento facial en las calles del país no ha sentado nada bien a diversos colectivos que, en vista de los recientes escándalos ligados a la filtración y el uso indebido de datos confidenciales de los internautas, no han dejado de alertar sobre la relación directa entre el desarrollo tecnológico y el menoscabo de determinadas libertades civiles.

Sin embargo, y a pesar de que incluso en países de corte autoritario como China no han faltado aquellos que han cuestionado abiertamente el uso de esta tecnología para garantizar la seguridad pública por su carácter excesivamente invasivo, la multinacional estadounidense no ha tardado en defender su decisión de invertir en mayores cotas de vigilancia ciudadana aludiendo a la necesidad de proteger la “calidad de vida” que se disfruta en las sociedades contemporáneas.

“La calidad de vida que tenemos hoy en día no existiría si estuviéramos renunciando constantemente a las nuevas tecnologías cada vez que aparecen casos aislados de gente que abusa de ellas. Imagínense si los consumidores no pudieran comprar ordenadores solo porque se pueden cometer determinados crímenes con ellos. Creemos que el reconocimiento facial puede ser muy útil para encontrar niños desaparecidos y para combatir el crimen”, ha asegurado la empresa a través de un comunicado.

Por su parte, el jurista Matt Cagle, portavoz de uno de los colectivos más prominentes del país en el marco de la defensa de los derechos civiles y las libertades públicas, la American Civil Liberties Union, no ha dudado en redirigir el foco de la discusión no tanto a los potenciales peligros de la tecnología en sí misma, sino a la ausencia de un marco regulatorio lo suficientemente elaborado que determine límites y, sobre todo, responsabilidades estatales.

“Nos preocupa especialmente que Amazon y otras compañías hayan dado rápidamente el salto a un mercado boyante como el de la vigilancia pública cuando no existen todavía restricciones significativas sobre la forma en que los gobiernos y las autoridades locales pueden emplear estos sistemas. Hay que ser muy cuidadosos con la implementación de estas medidas, porque los daños que pueden causar son difícilmente reparables”, ha argumentado en una entrevista a la BBC.

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